Cosmopolitan Korea destaca a Elena Gual como una de las artistas recomendadas para descubrir en KIAF Seoul 2026. En la entrevista, Gual presenta su nueva serie, en la que explora el retrato femenino, la naturaleza, las flores, la memoria y la herencia, al tiempo que reflexiona sobre su particular uso de la espátula para capturar presencia, textura y emoción. También habla de las mujeres como una fuente constante de inspiración y de una pregunta central en su obra: ¿qué preservamos y qué elegimos transmitir a las futuras generaciones?

¿Podrías presentarnos las obras que mostrarás este año en KIAF Seoul?
Presentaré una nueva serie. Junto a los retratos femeninos que han aparecido a lo largo de mi obra, los recipientes de cerámica, las flores y los elementos de la naturaleza también adquieren un papel central. No son simplemente objetos, sino símbolos de memoria y herencia. La serie reflexiona sobre aquello que heredamos de generaciones anteriores y sobre lo que elegimos preservar.
Las mujeres siempre han sido figuras y temas centrales en tu obra. ¿Por qué has elegido a la mujer como protagonista principal?
Siempre me han atraído las mujeres por la infinidad de emociones y simbolismos que encarnan. Para mí, las mujeres poseen un equilibrio extraordinario entre fuerza y delicadeza.
Tu manera de pintar retratos femeninos exclusivamente con espátula resulta especialmente llamativa. ¿Qué es lo primero que intentas captar cuando pintas?
Más que retratar a una persona concreta, intento expresar su presencia. Cuando observo a alguien, imagino qué momento de su vida puede estar atravesando. Incluso un mismo rostro puede dar lugar a una pintura completamente diferente dependiendo de lo que esa persona haya vivido y de lo que esté sintiendo.
La espátula es una herramienta que me permite expresarme de manera instintiva. En lugar de representar cada detalle con precisión, intento capturar una impresión emocional a través del gesto, la textura y la luz.
Las mujeres de tus pinturas pueden parecer fuertes, pero en ocasiones también parecen transmitir cierta tristeza.
Es una interpretación interesante. Sin embargo, no pinto la tristeza de manera consciente, ni considero que las mujeres de mis obras estén tristes. Más que expresar una emoción concreta, lo que quiero transmitir es su mundo interior, algo parecido a una sensación de quietud: calma, firme y centrada. Para mí, la quietud es un espacio en el que muchas emociones diferentes pueden coexistir de manera natural.
¿Hay alguna mujer que te inspire especialmente en este momento?
¡Todas las mujeres del mundo! Encuentro inspiración en mujeres que poseen su propia sensibilidad y fortaleza, aunque no sean ampliamente conocidas. Últimamente me atraen especialmente aquellas mujeres que preservan técnicas tradicionales o prácticas culturales y, al mismo tiempo, las reinterpretan desde el presente para darles continuidad.
Quizás, al final, la pregunta que plantea mi trabajo sea esta: ¿Qué permanece? ¿Qué queremos transmitir a la próxima generación?